¡Hola, Familia! El blog de hoy va dedicado a una molestia que todos hemos sentido en nuestra vida y que nunca nos hemos preguntado de dónde viene y cómo evitarla: el flato. Una molestia punzante en el costado que te frena de golpe y que, cuando eras pequeño, te decían que era por «estar hablando» mientras corrías o hacías algún tipo de entrenamiento. Pues bien, hoy queremos explicarte la ciencia detrás de este dolor tan común y, sobre todo, enseñarte cómo gestionarlo sin tener que interrumpir tu entrenamiento.
¿Qué es realmente el flato y por qué se produce?
El término técnico es dolor abdominal transitorio relacionado con el ejercicio (DAT). Aunque durante años se pensaba que era simplemente un calambre en el diafragma, la evidencia científica actual señala una combinación de factores mecánicos y digestivos:
Fricción de las membranas abdominales: Al correr o saltar, los ligamentos que sujetan los órganos internos sufren un constante rebote. Esto genera una pequeña irritación o roce entre el peritoneo (la membrana que recubre el abdomen) y el diafragma.
Mal digestivo previo: Entrenar demasiado pronto tras haber comido, especialmente alimentos ricos en grasas, fibra o azúcares, hace que el estómago esté lleno y pesado, tirando hacia abajo de los ligamentos abdominales durante el impacto.
Respiración agitada o superficial: Una respiración entrecortada y rápida no permite que el diafragma se mueva de forma fluida, aumentando la tensión en la zona.
Mala postura al correr o entrenar: Una falta de estabilidad en el core (abdomen y zona lumbar) favorece una postura encorvada que comprime la cavidad abdominal durante la actividad física.
¿Cómo prevenir el flato y qué hacer si aparece en pleno entrenamiento?
En Serotonina Gym nos gusta darte herramientas útiles para que nada frene tu ritmo. Si el flato aparece mientras estás entrenando, aplica estos sencillos pasos:
- Ajusta tu respiración: Reduce ligeramente el ritmo y haz respiraciones profundas llevando el aire al abdomen (respiración diafragmática) en lugar de al pecho.
- Presiona suavemente la zona: Aplica una ligera presión con los dedos sobre el punto del dolor mientras ejecutas una espiración larga y profunda.
- Cuida los tiempos de tus comidas: Intenta dejar entre 2 y 3 horas desde tu última comida principal antes de hacer una sesión intensa de cardio o salir a correr.
- Fortalece tu zona media: Un core fuerte minimiza el rebote interno de los órganos y protege tu postura.
La lectura recomendada de la semana
Si quieres profundizar en la fisiología del dolor abdominal transitorio y conocer más detalles sobre los estudios que analizan su origen en deportistas, te invitamos a consultar la noticia completa:
Flato al correr: qué es, por qué aparece y cómo evitarlo: Un completo análisis de Sportlife sobre las causas mecánicas de esta molestia y cómo combatirla.
El consejo de la semana para la familia Serotonina:
Si notas que el flato aparece, no te pares en seco. Camina despacio, mantén el cuerpo erguido y haz tres respiraciones abdominales profundas soltando el aire por la boca. ¡Verás cómo el dolor remite en pocos segundos! Y, por supuesto, avisa a nuestros entrenadores, ¡están aquí para ayudarte!
